Este es su reino, Es amo y señor de cada persona que se mueve por los pasillos alargados e interminables, de cada guardia que actúa como caballero de su orden eliminando a los bastardos que osan saquear su ciudadela. Camina sin cuidado, seguro, en una altura que pocos, o ninguno, pueden alcanzar. Regala miradas y sonrisas benévolas a todos los que ignoran su poder, a todos que ven en él la imagen de los peor de nosotros.
El olvido es su armadura dorada de Rey, la tristeza es su escudo potente con el cual bloquea los ataques de los invasores, su soledad es la espada indestructible con la que descuartiza dragones y su hedor es la magia protectora con que el mago real lo resguarda, el cabello sucio y su barba apelusada es el arquetipo de Rey piadoso. De líder indiscutido y de amante ideal. Es la luz que ninguno de sus lacayos podemos alcanzar.
En los basureros, comienza su viaje hacia su banquete real. Servido en una mesa interminable, preciosa, llena de manjares exquisitos, de postres dulces y suaves, de fruta de estación. Al acabar, Las colillas de cigarros, aun prendidas, son el botón de muestra de las exclusividades del Rey de esos placeres de tierras lejanas que solo él puede acceder y en donde nuestra baba hambrienta hace una posa de envidia a nuestros pies.
Nadie te derrocara mi Rey! Naciste para ser venerado, este lugar se levanto pensando en tú venida eres el astro sol en el cual orbitamos porque con nuestro desprecio te hemos dado ese poder interminable que rompe el tiempo. Te hemos nombrado Rey del olvido, de la locura, de lo inaudito. Pero tienes que tener presente, mi Rey, que Dios te obsequió ese despreciable poder y te sentó en tú trono ajeno, en donde contemplas la tristeza de tu pueblo y así recordaras que por una extraña razón fuiste elegido Monarca de lo no determinado. Tú aun sabiendo esto lo recibiste gustoso.
Por eso te venero porque eres la mezcla perfecta entre lo valorable y lo despreciable, entre la resistencia a toda prueba y el miedo infinito de muchos por llegar a algún día a ser como tú. Eres el Rey del hambre, del desprecio, del odio, del abandono, de la vida sin ninguna regla. Eres el Rey Come-Basura.
Nota: el Come-Basura es un indigente que vive en el mall Plaza Vespucio, come lo que encuentra en la basura y fuma las colillas que dejan los visitantes del mall. Si quiere vaya y conózcalo el estará gustoso de recibirlo
Cada hombre es rey en su universo, todos nos sentimos al menos , gobernando soberanos, la nada, pero, aquel que es percibido como rey por su entorno, ese si goza de un poquito, aunque sea un poquito de la corona de la felicidad. para ser monarca aunque sea de los mendigos hay que tener el don de parecerlo.
ResponderEliminarMe ocupare de visitar tan detestable sitio y escudriñare con astuta mirada los dominios de ese soberano, que se alimenta al parecer de los despojos de sus subditos.