21 de septiembre de 2009

21·09

Nos entregamos a ti, como corderitos inocentes, ¡confiamos y creímos que tu palabra era la verdad! Nos lanzamos pueriles, tiernos y confiados hacia la naturaleza, hacia el día. Pero esa maldita ciencia de predecir lo que no se puede, más bien es jugar al adivino con la naturaleza pero como la naturaleza no se viene con cuentos te deja en ridículo. Nos prometiste sol y temperaturas agradables, cielos despejados y brisa tibia. Pero que tenemos a cambio frío y lluvia. Dime, que haré yo con mi poleroncito y mis zapatillas rotas bajo la lluvia. ¡Maldito seas Iván Torres!

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