Recuerde, apuntarme con el dedo y mirarme de reojo para así hacerme recordar que mi corte de pelo a lo Daddy Yanky y mis zapatillas son criterios para llamar a alguien delincuente.
Recuerde, que soy uno de los jóvenes delincuentes que salen en la TV
Y que delinquen por faltas de oportunidades, las mimas que a usted le sobran.
Repúdieme y margíneme para que no me diluya en su color.
Recuerde, que vivo en un campamento y que apenas tengo plata para parar la hoya, mucho menos para comprar una escalera y así subir e irrumpir en su “estatus social”.
Recuerde, que soy el hijo de la nana, si, esa que le cuida a los cabros chicos
Mientras usted anda contando sus billetes verdes. Tráteme como un huacho
Y mire en menos, regáleme los juguetes viejos de su hijo y Tráteme con toda esa hipocresía que a usted le sobra en cantidad.
Recuerde, que por más que salga con honores de la universidad
Que por más que sea el número uno de la carrera y la facultad
Quedare relegado a las sombras, junto con los incapaces,
Por que el apellido de su hijo pesara más que mi talento y mi esfuerzo.
Recuérdeme, que vivo en un país desigual, en donde unos pocos se llevan la torta entera, entre esos usted, mientras Los pocos nos mordemos y mutilamos por poder comernos las migas
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